Aunque estamos fuera de onda, una serie de libros de próxima publicación que nos han llamado la atención:


Algunos de los nombres que participan en este libro aparecen prominentemente en la portada y supongo deberían resultar conocidos para los lectores de este blog, ya sean en blogs o en pequeñas editoriales de textos muy políticos.


De los presentes en esta breve lista, este es el que quizá resulta más una incógnita. Escrito por uno de los integrantes de un blog que ayudó muy mucho a catalizar y difundir la escena filosófica alrededor del realismo especulativo. El autor ya tiene para publicación otro libro (supongo más bien una charla) y por lo muy poquito que reconozco del asunto, se encuentra en la estela de Iain Hamilton Grant (el autor que menos he leído de los cuatro participantes en la “famosa” serie de lecturas). Supongo que las razones de esto resultan más o menos evidentes: mientras Grant basa sus análisis en lecturas del Idealismo alemán (en particular Schelling), otros autores del “grupo” permiten modelos que se pueden entender y discutir casi sin necesidad de referencias externas o proponen nuevas genealogías de autores que resultan más refrescantes que la “Historia” de la filosofía. En cualquier caso, por los derroteros que está tomando el asunto últimamente, el dedicarle un tiempo a Kant y demás, y cómo nuestro acceso a una realidad externa a nuestro pensamiento o percepción de ella se encuentra completamente mediada por la autoreferencia de nuestro propio pensamiento, no parece algo tan indeseable.


 Muy Comunidad de Madrid. Pero dejando un tanto de lado las bromas, el tratamiento que propone el libro como la interacción entre diseño y tecnología por una parte, y usuario por otra, se materializa en forma de juego y feedback para generar una especia de arrebato, en la que las horas y el dinero vuelan en frente de un interface electrónico, no andan tan alejados de algunas de nuestros intereses actuales. No resulta difícil conjurar similitudes por ejemplo con el mundo de la música, donde una canción pop puede entenderse como un trabajo de ingeniería (o artesanía) que genera en tres minutos y medio una desconexión de la realidad circundante (acompañados por necesidad de repetición, extensión temporal del proceso o búsqueda y multiplicación de la fuentes y estilos de estímulo), también en el libro se propone la interacción con las vídeo-máquinas (presentes no sólo en casinos, sino también en estaciones de servicio o supermercados) como un modificador del estado emocional y un simplificador de las interacciones y demás barbaridades de la vida corriente, algo no tan alejado de otras tecnologías portables que nos permiten estar “conectados” a una realidad meta-estable de consumo que decimos nos pertenece donde podemos expandir y compartir nuestros gustos, opiniones, opciones y demás o al menos colorear nuestra experiencia con un toque de familiaridad, mientras el día a día se convierte en un continuo negociar de las posibilidades y las esferas en las que uno se mueve o participa, por ocio, trabajo, familia o política, se suceden sin relación o continuidad entre ellas. Una reseña y la introducción al libro.


Esto también se publica en un par de semanas, aunque es bastante probable que tenga que esperar a la versión inglesa, en teoría disponible en formato electrónico por marzo del año que viene, para poder leerla (aunque se supone que habrá multitud de contenidos extra accesibles a través de la web del libro, todavía no funcional). Leyendo un poco la traducción del enmarañado (tampoco podía ser de otra forma) índice de contenidos , podemos intuir que deberemos aprender el significado de todas esas ridículas siglas que aparecen en la portada.