Moderado nivel de intriga

Un top3 reciente:

1.


Una charla “reciente” (subida hace cuatro meses pero descubierta por un blog de cierta repercusión la semana pasada, más de la mitad de los visionados son de entonces) de Donna Haraway en la que algunos de los temas y términos recientes que está desarrollando se vuelven a entrecruzar, ensamblar, mutar. Intrigado pues sobre la posible decantación de todo esto (alternativamente fascinante, importante, delirante, ridículo o lleno de posibilidades) en forma de libro, las figuras y direcciones emergentes de todo este sustrato. Aunque la charla esta filmada de manera funcional y el audio es inteligible, las imágenes proyectadas que sirven para organizar “el texto” están ausentes.


Pueden encontrar algunas en otra versión de la misma charla, o en este otro texto.

2.

Conocía la existencia de la exhibición “Soundings; A Contemporary Score” sobre arte sonoro organizada por el MoMA gracias al blog de Toshiya Tsunoda. En realidad prestándole atención ahora mismo por cuestiones que podríamos describir como “fanboying” (una nueva instalación, una nueva pieza de Florian Hecker). Si se puede usar ese término para tratar de describir el proceso de acumular información para tratar de entender las ideas y conceptos usados por el artista.

Según la web y el catálogo:




 El moderado nivel de intriga consiste en comprobar si lo que conoces conceptualmente sobre sus trabajos más recientes lo has estado interpretando de forma adecuada, o demasiado estricta o simplemente no está tan definido y se trata de un proceso que se entiende mejor a través de la progresión de los trabajos. Por ejemplo, el subrayado del número tres sobre el dos.

Aquí se menciona la “escucha bifurcada” (¿es una referencia a Whitehead?). En su intervención para la serie de podcasts “Interrupciones” presenta una pieza titulada “Quimera Bregman/Deutsch – 47 minutos de atención bifurcada”. El texto que acompaña la pieza es quizá la explicación más diáfana sobre esta dirección de trabajo. Los materiales usados son dos CDs de escucha que son el trabajo de escuelas distintas de investigación sobre la audición, una de ellas la psicoacústica (centrada en la fisiología y los mecanismos de percepción), la otra partiendo (en parte) de la psicología cognitiva (centrada en los procesos de organización de lo percibido y su interpretación).  En el texto Hecker habla sobre TRES interpretaciones actuales sobre la percepción auditoria humana en la que el sonido se interpreta como un evento, un flujo o un objeto. La idea es que estas definiciones, delimitan el contorno de trabajo e investigación, y aunque muy valiosas e interesantes sólo explican esto de forma parcial, sesgada por su punto de partida, en ocasiones en conflicto unas escuelas con otras en sus resultados e interpretaciones.

La idea de esta quimera auditiva es entonces la de situar al oyente en la escucha de dos CDs que demuestran las limitaciones de la escucha se fusionan en una escucha subjetiva (¿escucha bifurcada?). La idea de usar tres fuentes de sonido simplemente es una forma de problematizar el asunto, sacar al oyente de sus preconcepciones y lugares comunes, etc.


Aún tengo que comprar un catálogo anterior, pero si convierto esto en hobby, en otro catálogo reciente hay una entrevista con Hecker sobre estas exploraciones “psicoacústicas”.

3.




Mucho menos intrigante al ser un lanzamiento concreto, este instrumento virtual que usa una librería de grabaciones de campo de Chris Watson no deja de serlo por su origen o su decisión de participar. Sin llegar a consideraciones ecológicas en las que las grabaciones de campo son una forma de preservar los sonidos de la biosfera, no deja de ser curioso el prestarse a convertir dichas grabaciones en masilla sonora para hacer atmósferas “interesantes”. También es cierto, uno puede escuchar horas y horas de las grabaciones originales, de modo que sí, es un objeto curioso e intrigante. Y también podría ver las entrevistas: