Hace unas horas Sasha Frere-Jones subió su lista de los mejores discos del año y enlazó una lista de Spotify para la de canciones. Yo hace menos horas, terminé el primer borrador (alcanzando el número de entradas que había decidido arbitrariamente, no demasiado seguro sobre lo interesado que estoy en alguno de ellos) de la mía. Compartimos dos discos. Existiría la posibilidad de que coincidiéramos en otros dos. A mi, en particular, la reiterada repetición por su parte para que la gente dedicara más tiempo a escuchar el disco de remixes de Villalobos, me convenció lo suficiente para volver a dedicarle escuchas y para mi sorpresa, darme cuenta de que ni había intentado escucharlo en profundidad. Aunque eso, parece ser una constante para mi este año.


En cualquier caso, lo interesante de tener un borrador de lista, algo que podrías publicar de manera más o menos defendible, me anima un tanto en un año en el que esto de hacer listas ha resultado ser completamente frustrante. Ahora toca lo divertido, volver a los discos que has apartado conscientemente, poder prescindir de discos sobre los que no estás realmente seguro y tratar de sacar algo que funcione como un conjunto. En fin, la historia de siempre.

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